Manchego de nacimiento y madrileño de adopción, me siento caballero andante y desfacedor de entuertos.
Intento ser discípulo de Jesús de Nazareth pero sin ser religioso. No creo en las religiones y menos aún en la oficial (esa que, dicen, es la verdadera...)
Me defino como soñador y romántico -como del siglo XIX, mira) Pero, en realidad, sólo soy un simple mortal. Creo que solidario, tolerante y hasta tímido a veces, aunque si me provocan puedo ser cualquier cosa.
Tengo mucho sentido del humor y me encanta la vida. No lo vas a creer pero soy amigo de ángeles, hadas, duendes, elfos...
Dicen que soy un niño grande algo caprichoso y malcriado. Simplemente, porque me da la gana serlo. No tengo remedio.